Época de Unión a Colombia y Río Hato
Surgimiento del pueblo:
Panamá se une al proyecto
bolivariano de la Gran Colombia en 1821, entrando en una nueva época de desafíos,
de cambios sociales, culturales y económicos. Sería en esta época que surgiría
un pueblo que en la actualidad es tan conocido por su turismo, hablamos de Río
Hato.
El profesor Eugenio Bethancourt,
explica que hay hipótesis de que el pueblo de Río Hato existiera antes de la
Independencia de Panamá de España:
“Unido el Istmo a la
Gran Colombia a partir de 1821, pasa a formar parte de ella como un departamento
dividido en dos provincias: Panamá y Veraguas. Ocurren los tres conatos
separatistas del siglo XIX, dirigidos por Espinar, Alzuru y Tomás Herrera.
Parece ser que ya existía un pequeño núcleo de población en el actual Río Hato,
pues existen recuerdos de estos hechos en la memoria de algunos ancianos de las
hazañas de la Compañía de Desguazadores, de criminales atroces, cuya cabeza era
el Comandante Manuel Estrada que sostenían la dictadura de Juan Eligio Alzuru
en el año de 1831. Se dice que cuando estos saldados pasaban por el Camino Real
rumbo a Penonomé, los moradores de Río Hato huían a los montes, pues su
presencia denotaba saqueo y destrucción.
También se habla de
la época de la Fiebre del Oro de California, la que fue vivida por antiguos
vecinos de Río Hato los que iban a la ciudad de Panamá a vender sus productos y
alcanzaban un buen precio, y según algunos la plata se obtenía por sombreros.
La Constitución de
Nueva Granada en 1832 dividía el territorio en provincias y ésta en cantones
que a su vez se dividían en distritos parroquiales. En 1848 el distrito
parroquial de Antón formaba parte del Cantón de Soto con Penonomé y La Pintada.
Con el Estado Federal se crea el Departamento de Coclé, del que Antón forma
parte y por consiguiente el territorio de Río Hato”.
Según Natis, H & Bethancourt,
E; los primeros caseríos que pudieron dar origen a Río Hato son El Cangrejal,
El Caidero, La Venta Vieja, Los Cimarrones y el puerto de Farallón, él lo narra así:
- EL CANGREJAL:
Los informes obtenidos en
entrevista al Sr. Cristóbal Jaén, uno de los beneméritos hijos de la ciudad de
Antón nos indican la presencia de una de los primeros hatos coloniales, el que
estuvo situado en las márgenes arenosas del tranquilo Río Chico. Cabe anotar
que el relato encierra datos interesantes acerca de una de las familias más
antiguas de Antón y además se establece una relación mutua entre este informe y
la leyenda que los ancianos de mayor edad en la comunidad escucharon de labios
de sus parientes ya fallecidos. El señor Jaén basa sus datos en informaciones
que se conservan en una antigua obra que posee el señor Marciano Moreno
residente en el caserío de Buen Retiro, jurisdicción del distrito de Antón.
Este libro constituye una valiosa fuente documental pero no me fue posible
conseguirlo. El Sr. Cristóbal Jaén se ha distinguido en innumerables cargos
municipales y fue Corregidor de Río Hato. Durante su infancia vio crecer a mi
pueblo y por ello puede relatar muchas de sus vicisitudes. Dice su versión:
"Por referencias, tengo
entendido, que una familia Jaén o Xaén, expulsada de España, del lugar de los
Jaenes, se estableció al Oeste del río Chico de Antón; al Sur del Camino Real,
que unía a Antón y la sabana de Río Hato en el tiempo de la Colonia. Allí
construyeron una casa para albergar a la familia, habitaciones para esclavos y
una capilla para los oficios religiosos. Este sitio puede precisarse
actualmente al pie de la finca del "fulo" Bernal.
Esta familia, heredera de una
porción de la comarca tuvo varios hijos: Miguel Jaén, Manuel Marín, Tomás Jaén
I, Tomás Jaén II y Tomás Jaén III. Además hubo varias mujeres que se fueron a
vivir a Penonomé, Aguadulce y David.
Don Miguel Jaén, después de la
muerte de su padre se situó en el lugar que denominó el Cangrejal. Allí tuvo su
familia. Estableció su hacienda de ganado que se extendía desde Río Chico hasta
Río Hato, de Este a Oeste y de la serranía a la playa, de Norte a Sur. La
hacienda era cuidada por esclavos negros.
Decretado el fin de la
esclavitud (que en Panamá fue en 1850), los negros quedaron libres y como estaban acostumbrados al sistema
de tutelaje construyeron sus viviendas no muy lejos de las tierras de su viejo amo. No se
ocupaban de nada y el ocio los llevó a robar el ganado de éste último.
Habiendo notado, el propietario del hato los daños causados por ellos dispuso
retirarlos del lugar. En el verano (estación seca) prendió fuego al llano y
como las casas eran "vara en tierra" se quemaron todas. Los esclavos
libertos abandonaron el lugar y fueron a refugiarse a la orilla del actual Río
Hato, al Sur de la hacienda de Socorro Bernal llamada Santa Clara. El lugar que
ocuparon se llamó Bique por su afecto al "abigeato".
De este lugar también tuvieron
que emigrar por el mismo vicio, Cruzaron el Río Hato y se establecieron al Sur
del actual poblado de Río Hato y del Camino Real.
Oí decir que hubo otra hacienda a
orillas de la quebrada de Aguas Blancas, pero no tengo indicios de quiénes eran
sus dueños".
Se tienen referencias de la existencia de Bique y que sus moradores se establecieron en las inmediaciones de la Boca de Río Hato. Con al tiempo debido a sus relaciones con los pobladores vecinos, pasaron a establecerse en la sabana de Río Hato. A sus descendientes se las da al calificativo da "biqueños”, al que ellos consideran un insulto y talvez ello sea uno de los basamentos de una especie de discriminación pasiva existente entre al sector Sur y al Centro de la actual población.
- EL CAIDERO:
Este poblado existió en un sitio
inmediato a la actual población de Santa Clara. Era una especie de estrecho, al
norte de la residencia actual del señor Kierufl, por al que se caía a la playa.
Parece ser que apenas se ascendía una pequeña colina donde culminaba la llanura
por el estrecho se caía a la playa donde estaba el pequeño caserío. Sus
moradores eran mestizos, resultantes del cruce con elementos foráneos, que
continuamente utilizaban el Camino Real o Camino de Natá, que enlazaba este
pequero villorrio.
- LA VENTA VIEJA:
Situada al Noreste de la cabecera
del actual río Patiño y en el lugar denominado por los americanos
"Northfield" o Campo Norte. Estaba unida a un ramal del Camino Real,
que saliendo del río Farallón conducía por la playa hasta San Carlos. Era un
hato, propiedad de los Aguileras, donde se criaba ganado vacuno, caballar y
cabras.
Los Aguileras llevaron a
Eleuterio Bethancourt y María Jaramillo a cuidar sus ganados. Estos eran de
Antón e invitaron a sus hermanos y a la madre de María Jaramillo, Manuela
García, a vivir con ellos. Con la multiplicación de las familias se fue
formando el caserío.
Elías Henríquez de León de origen
chepano llegó al lugar con su prometida Luciana Jaramillo. De este matrimonio
descienden muchos miembros que llevan este apellido en Río Hato. De los
Aguileras solo vivió en la hacienda Epimenio Aguilera.
Las tierras de la Venta fueron
vendidas a un danés de apellido Kierufl poco tiempo después de la Guerra de los
Mil Días y sus moradores tuvieron que emigrar a Río Hato que estaba en
formación, contribuyendo así al poblamiento del llano de Malagueto, que a
semejanza de un parche de verdor se dibujaba en el medio de la sabana.
- LOS CIMARRONES:
Esta pequeña concentración de
grupos humanos estuvo ubicada en el actual sitio del barrio de Los Pollos. Se
le denominó con ese nombre por su carácter particular huraño, hosco y
desconfiado. Con el tiempo establecieron contacto con grupos negroides por lo
que hoy presentan una población muy heterogénea. Se dedicaban a la agricultura
primitiva de subsistencia y algunos de sus productos los utilizaban para el
trueque con los antiguos moradores de Bique, que habiendo abandonado el
abigeato, ahora eran excelentes pescadores. Aprovechaban así la inmensa riqueza
natural que la Naturaleza prodiga depositó en los litorales riohateños.
- EL PUERTO DE FARALLÓN:
Parece ser que desde los tiempos
coloniales el estuario del río Farallón fue utilizado por los españoles como
puerto. Estuvo situado en la margen derecha del río de su mismo nombre. Los
barcos entraban al puerto durante la pleamar. Cuando eran de gran calado
permanecían fondeados afuera. La tripulación era conducida a tierra por medio
de canoas. El estuario del río no era el actual, parece ser que con el abandono
de este puerto debido a la construcción de la Carretera Nacional, la boca vieja
se cegó y apareció una nueva, la que no se presta para la navegación.
Había en el puerto una casa de
tejas cuya última propietaria fue Rosa Camarena, esta señora era blanca y de
hermosas facciones. Su esposo era un griego de nombre Eustacio. Del otro lado
del río, en la Punta Maleza había un caserío de pescadores, cuyos moradores se
identificaban con los habitantes de Bique. Para ir al puerto se iba a pie o en
carretas.
Fue de este viejo puerto de donde
salían las innumerables balandras y barcos que relazaban la región con la
ciudad de Panamá. Algunos de esos barcos fueron “El Regenerador” propiedad de
José Jaén (antonero), “El Palomino” de Concha Navas, «La Torcaza” de Efigenio
Olivito, “El Cisne”, "La Nubia”, “La Candelaria”, y muchos otros cuyos
nombres escapan de la memoria de los pocos riohateños que recuerdan la
existencia de ese puerto, por el que arribaron elementos foráneos que
contribuyeron a la formación del Corregimiento de Río Hato primitivo. Dícese
que muchos apellidos riohateños proceden de Otoque y de Taboga donde arribaban
los barcos a aprovisionarse de agua durante el período colombiano.
La información sobre la Venta
Vieja y el Puerto de Farallón fue obtenida de la sra. Juana Henríquez, digna
matrona de Río Hato.
EL PRIMER RÍO HATO:
Versiones de los moradores más
antiguos del lugar indican que el primer poblamiento denominado con el nombre
de Río Hato no estuvo en el mismo sitio que hoy ocupa. Hubo un primer Río Hato
ubicado al borde del Camino Real y hay indicios de que sus primeros pobladores
se situaban a orillas de las vías de tránsito. El Camino Real era la única vía
que enlazaba los pueblos coloniales y es posible que extinguida la Colonia los
núcleos humanos se ubicaran junto a él. En Río Hato existen apellidos
originarios de Antón: Jaén, Bernal, González, Guardia, Ramos, etc. También es
posible que éstos procedan de San Carlos de Chirú.
Los descendientes de los
habitantes del Viejo Río Hato se mezclaron con los emigrados de Bique, con los
de la Venta Vieja, con los cimarrones y de esta fusión de elementos étnicos
procede el actual riohateño.
Evidencias que respaldan esta hipótesis
Basándonos en los documentos parroquiales de Antón,
podemos encontrar aproximaciones en los surgimientos de los lugares que estaban
poblados en nuestro corregimiento, esto se debe gracias a un sacerdote llamado
Juan Bautista Sobenes que desde 1845 a 1851 anotó los lugares de procedencia de
aquellos niños bautizados y personas que recibían la cristiana sepultura.
El primer registro donde se menciona a “Río Ato”
es de una partida de defunción de 1845 y dice así:
N. 2.
José M.a
Limosna
En la Parroquia de Antón a veinte y seis de diciembre de mil ochocientos
cuarenta y seis: Yo el Presbo Juan Bta Sobenes Cura
Rector, di Eclesiastica sepultura cruz vaja en el Panteon, y de limosna al cadaver
de José Ma. adulto, soltero vecino del sitio de Rio Ato sin sacramtos
pr. no haber dado treguas la enfermedad , y pr. qe.
conste lo firmo =…
Juan Bta Sobenes
Ahora un registro de defunción donde se hace mención
el sitio de Las Guias:
N.º 43.
José María
Viudo.
Limosna.
En la Parroquia de Antón a doce de Septiembre de
mil ochocientos cuarenta y seis: Yo el Presbitero Juan B.ta Sobenes
Cura Rector, di Ecclesiastica sepultura Cruz baja en el panteon, y de limosnas,
al cadaver de José Maria Ribas viudo de Aniceta Alverda vecino del sitio de las
Guias de esta Parroquia, no llevó sacramto alguno, p.r q.e
no me avisaron p.a haberlos administrado, y por que conste lo
firmo =
Juan Bta Sobenes
Ahora del sitio del rio Farallón de 1846:
N.º 46.
Juana
B.ta de la
Concep.on
En la Parroquia de Antón a veinte y nueve de
Marzo de mil ochocientos cuarenta y seis: Yo el Presb.º Juan Bta
Sobenes Cura Rector, baptisé solemnemente puse oleo y Crisma a Juana Bautista
de la Concepcion nacida en catorce de Febrero, hija legitima de José Eulalio Ruis,
y de Ambrosia Basques vecinos del sitio nombrado el Rio del Farallon de esta
Parroq.a: Ab. pater. Pedro, Juan de la Crus Ruis, y Maria de la Assumpcion
Ruis, y p.r madre, Fernando Basques, y Marcelina Sanchez, fueron sus
padrinos, Pedro Sanchez, y Maria del Socorro Sanchez, a quienes previne su
obligacion, y parentesco, y p.a que conste lo firmo =
Juan Bta Sobenes
Otro de los sitios mencionados en los registros parroquiales de esos años era Agua Blanca, que se ubicaría en el margen de la quebrada de ese nombre, cerca del hoy Ocean Mall. Todos estos sitios probablemente hayan nacido cerca de inicios de 1800. Pero sus habitantes estarían dispersos, casas separadas por kilómetros y El Cangrejal.
Participación en la Guerra de Los Mil Días
El año de 1900 sorprende al Istmo
con una de las guerras más cruentas y devastadoras; motivadas por diferencias
políticas entre los liberales y los conservadores de Colombia.
El siguiente relato habla de cómo
la región de Río Hato fue utilizada como vía de paso en estos conflictos:
"El piloto, obedeciendo
órdenes del Comandante, puso proa al puerto cercano a Panamá, Pescaderías,
llamado hoy "Santa Clara". Allí nos esperaban los generales Belisario
Porras, Victoriano Lorenzo, el caudillo más popular entre los cholos, Faustino
Mina y Bruno Campo. En la misma playa se presentaron al General Herrera las
aguerridas tropas montañesas comandadas por el Dr. Porras y el General Lorenzo.
Allí nos dimos el abrazo fraterno e hicimos el juramento de llevar la guerra
victoriosamente hasta el final para quebrantar para siempre las cadenas que
oprimían a los istmeños.
Cumplido el desembarco
satisfactoriamente, el invicto a inolvidable General Benjamín Herrera ordenó
disfrazar el crucero "Almirante Padilla" cambiándole los colores de
la chimenea y el casco, cuya jefatura confió al General José Antonio Ramírez y
al coronel Roberto Gayón. Acompasaba al fañoso barco de Guerra el vaporcito
"Panamá", armado de dos cañoncitos ligeros, cuyo comandante era
Marcos A. Henao".
Fue del Farallón llamado entonces
Pescaderías de donde salió el Padilla y en el que posiblemente iban algunos
riohateños pues hay noticias de que muchos de ellos combatieron en las filas
liberales. Con las primeras luces del alba, frente a las islas de Naos, Perico
y Flamenco abrió sus baterías cobre la línea de flotación del Lautaro, el que
se hundió pocos minutos después.
El tratado de Paz firmado después
a bordo del Wisconsin, puso fin a la guerra pero no a la revolución. Los odios
políticos quedaron encendidos y en el ambiente se sentía inseguridad personal.
Se creía en las noticias que circulaban sobre desembarcos de fuerzas
revolucionarias en ambas costas del Istmo. Conservadores y liberales y aún el
gobierno departamental lo creían posible. Las autoridades impertían órdenes a
los Prefectos de las provincias de mantener mucha vigilancia. Los siguientes
telegramas informan del temor que existía:
Al Prefecto de la Provincia de
Coclé:
"Usted desembarcará en el
puerto de Pescaderías y seguirá a Penonomé. Allí pondrá a disposición del
Prefecto los policiales y manifestará a dicho señor Prefecto que lleva usted
como misión, la de revelar cualquier movimiento revolucionario".
Este telegrama revela que el
puerto de Farallón o Pescaderías en el Corregimiento era una importante vía de
comunicación y transporte durante el período colombiano, punto de desembarque
de tropas durante la revolución.
“El Decreto 190 de 1886, designó
con el nombre de “Provincia de Coclé”, al antiguo departamento, lo que fue
ratificado en la Convención Nacional del 13 de Febrero de 1904. Es posible que
para esta fecha ya existía Río Hato con cierta importancia política. Puede ser
que ya era una especie de corregimiento con una autoridad competente denominada
“Inspector de Policía”, asegura Bethancourt, pero esto será explicado en el
siguiente artículo de la Época Republicana.

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